Las taifas y los reinos cristianos.Al-Mutamid y Alfonso VI, dos reyes singulares

Una historia de “Moros” y Cristianos con Isbiliya al fondo, paraíso de la poesía en tiempos de al Mutamid

Tras la desaparición del Califato de Córdoba alrededor de los años treinta del siglo XI, la España musulmana sufre una serie de convulsiones político – sociales, resultado delas cuales el mapa político de al- Andalus cambia radicalmente, pasando de una estructura más o menos gobernada por un poder central, el que ejercía el Califato, a una  situación constitutiva de un conjunto de pequeños estados, llamados taifas, que fueron apareciendo entre la desintegración del califato de Córdoba a partir de la fitna o guerra civil que estalló en 1009 tras la muerte del último caudillo amirí Abd al-Malik al-Muzaffar y el derrocamiento del último califa omeya Hisham III, con la consiguiente abolición formal del califato en 1031.

Con el trasfondo de esta situación se hallaban problemas muy profundos. Por una parte, las luchas por la sucesión al trono califal no hacían sino reproducir las luchas internas que siempre habían asolado el emirato y el califato por causas raciales: árabes, bereberes arabizados y nuevos, muladíes o eslavos. También influían la mayor o menor presencia de población mozárabe, el afán de autonomía de las áreas con mayores recursos económicos y la agobiante presión fiscal necesaria para financiar el coste den los esfuerzos bélicos.

Durante el apogeo de los reinos de taifas del siglo XI sus reyezuelos intentaron reproducir las estructuras del califato omeya a una escala menor. Para ello compitieron entre sí no solo militarmente sino también procuraron mostrar su esplendor intelectual, y así, trataron de rodearse de los más prestigiosos poetas, científicos y artistas.

Paradójicamente, el periodo de taifas fue a su vez el del máximo apogeo de la cultura andalusí, y en este siglo sus creaciones intelectuales adoptan caracteres propios e independientes del islam oriental. Nace en este siglo una filosofía en Al-Ándalus con una particular idiosincrasia, progresan las matemáticas y la astronomía, florece la poesía y la arquitectura; de hecho se ha venido identificando a estos pequeños reinos de taifas como una suerte de ciudades-estado renacentistas italianas y los reyes taifas como los álter ego de las grandes familias de mecenas italianas.

Bajo este contexto de enfrentamientos entre los reinos de taifas surgen dos personajes, que la historia ha considerado como singulares, al-Mutamid y Alfonso VI. El primero como el gran Rey – Poeta que fue de la más importante taifa, la de Sevilla, y el segundo como el rey, con el título de “Emperador de todas las Españas” y que a pesar de unos inicios turbios, tras la muerte de su hermano Sancho II y la posterior Jura de Santa Gadea, consigue un gran éxito con la conquista de Toledo en el 1085, además de haber establecido el llamado sistema de parias, por el cual enriqueció las arcas cristianas y llevó a tal situación de crisis político-social a las taifas que provocó la llegada a la península de los Almorávides y con ella, una serie de situaciones irreversibles; el encarcelamiento y posterior muerte de al-Mutamid en Agmat (Marruecos), la muerte del Sancho, hijo de Alfonso VI y de la mora Zaida, además del frenazo a la reconquista que habría que esperar más de cuatro siglos con la toma de Granada por los Reyes Católicos.

José María Calleja Maestre